miércoles, 19 de noviembre de 2014

VIOLACIÓN A LOS DERECHOS HUMANOS

EL MAESTRO ENSEÑA, APRENDE, 

DIALOGA Y CONVENCE CON LA PALABRA

VIOLACIÓN A LOS DERECHOS HUMANOS 

(INFORMACIÓN QUE CONTRIBUYE A GENERAR 

CONCIENCIA EN LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS)

Si eres agredido por alguna persona, tienes la facultad de ir ante la autoridad y denunciar la agresión para que, si hay delito, el daño sea reparado y/o el responsable sancionado conforme a la ley. 

Pero, ¿si te agrede la autoridad? ¿si los encargados de vigilar el orden público son quienes lo alteran?¿si los responsables del cumplimiento de la ley son quienes atropellan la dignidad humana? Es, entonces, cuando hablamos de violación de los derechos humanos: cuando los funcionarios o autoridades abusan del poder que tienen, cuando niegan derechos que las personas tienen o amenazan con negarlos.

SITUACIONES ESPECIALES.

Siempre debe haber respeto a los derechos humanos. El interés por la causa de los derechos humanos significa que va creciendo la conciencia en la humanidad de que el uso de la violencia no es el destino final de los conflictos.

Por eso, aún en situaciones conflictivas es posible -y urgente- la vigilancia y protección de los derechos humanos. Mencionemos algunas de esas situaciones:

TENSIONES INTERNAS.

Son situaciones sociales que generan fuertes tensiones entre diversos sectores. No necesariamente implican enfrentamientos o un desenlace violento. Pueden ser consecuencia de un conflicto NO solucionado o mal resuelto, de un disturbio o de un atropello a la población.

Hay gobiernos que enfrentan tal situación con detenciones masivas, con maltrato a quienes se manifiestan, con secuestros y desaparición de personas o suspendiendo garantías. La suspensión de garantías significa interrumpir el ejercicio de ciertos derechos: REUNIÓN, MANIFESTACIÓN, LIBRE EXPRESIÓN.

DISTURBIOS INTERNOS.

Son situaciones en las que hay enfrentamientos violentos de cierta gravedad o duración. Pueden ser rebeliones espontáneas o luchas de grupos contra las autoridades a causa de un conflicto.

Tales situaciones no implican la existencia de partes perfectamente identificadas y organizadas.

Muchas veces los gobiernos recurren a los cuerpos de seguridad, identificables o no, para frenar a esos grupos o acciones. El saldo llega a ser de numerosas víctimas.

CONFLICTO ARMADO.

También en el caso de conflicto armado al interior del país, existen normas cuya observancia es obligatoria para todas las partes que se enfrentan.

El cumplimiento de tales normas no depende de que el conflicto armado sea legítimo o no. Ya sea legal o ilegal una guerra, no existe justificación para utilizar una violencia sin límite o convertirla en "guerra sucia".

Estos conflictos se regulan por la Convención de Ginebra que es obligatoria y cuya aplicación no depende de que, en el caso de la guerrilla, ésta sea reconocida como fuerza beligerante.


DETENCIONES ILEGALES Y ARBITRARIAS.

La detención puede ser ilegal: sin orden de aprehensión cuando no hay flagrancia o cuando está mal fundamentada por el ministerio público, o arbitraria: con orden de aprehensión o habiendo flegrancia, pero con abuso de autoridad, arbitrariedades, maltrato... en el momento de la detención y traslado. Ambos son casos urgentes en los cuales hay que buscar apoyo inmediato y se realizan para impedir el ejercicio de los derechos legítimos que tenemos.

Estas detenciones pueden ser:

Individual: de una persona plenamente identificada a la que se le asocie con la oposición.

Colectivas: detención de muchas personas al ejercer su derecho a reunión, asociación u opinión, en actos distintos a manifestaciones públicas.

En manifestaciones: detención de una o varias personas al ejercer su derecho a reunirse en lugares públicas.

Secuestros: detenciones arbitrarias no reconocidas por las autoridades.

En tales casos la arbitrariedad termina sólo con la libertad incondicional de la persona o hasta que sea puesta a disposición de un juzgado independiente .

Recursos importantes ante tales situaciones son: el amparo, la denuncia formal, la denuncia pública, la acción urgente de las ONG's, la queja ante Comisiones Gubernamentales de Derechos Humanos, la denuncia internacional.

 

HOSTIGAMIENTO, INTIMIDACIÓN.

Son acciones realizadas para provocar temor a un individuo, grupo o sector. Esas acciones pueden ser persecuciones, amenazas, secuestros breves o intentos de secuestro, allanamientos. Es necesario denunciar tales acciones.

TORTURA.

Consiste en causar sufrimiento físico o psicológico a una persona para obtener información de ella o de otra, o con el fin de castigarla a ella o a una tercera persona, siendo causado, instigado o permitido ese sufrimiento por autoridad pública.

DESAPARICIÓN FORZADA.

Luego de haber sido detenida (una persona o varias), se desconoce el paradero pese a los esfuerzos por localizarla. Las autoridades niegan la detención.

Si no hubo testigos de la detención, se puede considerar desaparecida a la persona una vez que se han agotado los medios legales y los procedimientos normales para localizarla y se comprueba, además, que no ha salido del país. Sobre todo, si se trata de alguien identificado como crítico u opositor, si se cumplen los datos anteriores, es urgente reportar la desaparición.

EJECUCIONES (EXTRAJUDICIALES).

Privación de la vida causada por acciones ejecutadas por las autoridades, por grupos y/o personas que cuentan con protección de las propias autoridades. Las formas pueden ser múltiples:

En supuestos conflictos armados que no se demuestran; por tortura; durante movilizaciones, realizadas por agentes vestidos de civil; realizadas por "escuadrones de la muerte".

Recuerda que ni el decreto de suspensión de garantías o estado de excepción, ni mucho menos en el caso de que se trate del  "peor de los criminales", puede ser motivo para la realización de tales prácticas. Estas violaciones son condenables siempre.

VIOLENCIA POLÍTICA.

Su uso o la amenaza de su utilización tienen como finalidades el controlar a la población por la vía del miedo y/o acabar con lideres, grupos, sectores. Muchas veces la violencia empieza con campañas de descrédito y calumnias en contra de las víctimas. Con ello se busca que la opinión pública no reaccione ante las agresiones que sufren los grupos presentados como radicales, violentos, ilegales, etcétera.

Los métodos también varían. Pueden ser campañas de rumores, acciones selectivas, presencia intimidante o acciones preparadas para legitimar la represión. Todas estas acciones deben ser denunciadas.

PROTEGER LA VIDA.

La lucha por la vigencia de los derechos humanos vale por sí misma. Como ya se ha dicho , si bien no se pueden separar los derechos humanos unos de otros, también es cierto que han existido momentos en los que la defensa de algunos derechos es prioritaria: no ser detenido arbitrariamente; no ser torturado, desaparecido ni ejecutado; ser sometido a un juicio justo y poder subsistir. Estos derechos son básicos pues sin ellos no se pueden ejercer los demás.

En Latinoamérica en general y en México en particular los gobiernos han empleado o permitido la violencia de maneras diversas. En la medida en que la sociedad es más pasiva y la atención y solidaridad internacinales es menor, las violaciones a los derechos humanos han sido más sistemáticas, públicas y brutales. Cuando esas vilaciones significan un alto costo político y moral, interno y externo, entonces hay mayores posibilidades de que los conflictos se resuelvan por la vía democrática y de acuerdo al derecho.

Los métodos  cambian, pero siempre será prioritaria la defensa y protección de la vida y de la integridad de las personas.

 

DESAPARICIÓN FORZADA DE PERSONAS, 

CRIMEN DE LESA HUMANIDAD.

Juan de Dios Hernández Monge*
La Jornada. Opinión, 30 de octubre de 2014

Las ejecuciones extrajudiciales en Iguala y la desa­parición forzada de persona de 43 normalistas de Ayotzinapa han conmovido al mundo entero, pero eso no ha sido suficiente para que el gobierno realice el mínimo esfuerzo por procurar e impartir justicia: pretenden engañar al mundo entero y protegerse de la responsabilidad penal internacional en que han incurrido.

El 27 de septiembre, 43 estudiantes fueron ilegalmente detenidos por elementos represivos del Estado y llevados en vehículos oficiales a un lugar desconocido. A pesar de que fueron sustraídos y colocados fuera del amparo de la ley, el Estado mexicano sistemáticamente se ha negado a admitir que estamos frente a un delito de lesa humanidad y no ha informado a los familiares respecto de la suerte o paradero de los desaparecidos. Lo anterior implica que se encuentran reunidos los elementos del cuerpo del delito de desaparición forzada de persona, previsto en el artículo 7 i)., del Estatuto de Roma, que señala:

“Por ‘desaparición forzada de personas’ se entenderá la aprehensión, la detención o el secuestro de personas por un Estado o una organización política, o con su autorización, apoyo o aquiescencia, seguido de la negativa a admitir tal privación de libertad o dar información sobre la suerte o el paradero de esas personas, con la intención de dejarlas fuera del amparo de la ley por un periodo prolongado.”

En los delitos de lesa humanidad el perpetrador siempre es el Estado, por conducto de individuos que actúan en su nombre, es decir, cuentan con su aquiescencia; así ocurrió en este caso. Pero, no obstante que ante la prensa nacional e internacional el gobierno habla de desaparición, en la vía de los hechos el Consejo de la Judicatura Federal informó que, por los hechos del 26 y 27 de septiembre en Iguala, fueron consignados por la PGR, ante el juzgado primero de distrito en procesos penales federales de Tamaulipas, en la causa 100/2014, 24 policías municipales por los delitos de delincuencia organizada y privación ilegal de la libertad en la modalidad de secuestro.


Vemos en esta conducta el modus operandi del Estado mexicano para evadir la acción de la justicia internacional y propiciar la impunidad de los autores materiales e intelectuales. Resulta claro que la impunidad garantizada sirve como caldo de cultivo para que los delitos de lesa humanidad sigan perpetrándose en todo el país.

Sin embargo, el artículo 21 constitucional dice que el Ejecutivo federal podrá, con la aprobación del Senado en cada caso, reconocer la jurisdicción de la Corte Penal Internacional (CPI). Nuestro país reconoció la jurisdicción de la CPI, de manera que los delitos de lesa humanidad deben ser juzgados en el ámbito internacional cuando, como ocurre en este caso, hay negativa para hacer la investigación correspondiente, deslindar responsabilidades y someter a los perpetradores materiales e intelectuales a la acción de la justicia. Además, si bien existe una ley del estado de Guerrero para Prevenir y Sancionar la Desaparición Forzada de Persona, que establece la supletoriedad de los tratados internacionales en la materia (que en el presente caso está representado por el Estatuto de Roma), ésta no ha sido aplicada.


Es procedente invocar la competencia de la CPI toda vez que México es parte de ese tratado internacional, los crímenes que se denuncian los refiere el artículo 5 como de lesa humanidad y ocurrieron en el territorio nacional mexicano; se debe invocar la facultad del fiscal de la CPI para que inicie una investigación respecto de este crimen, pues no se ha enjuiciado a los responsables, y entre los delitos por los que los policías municipales están siendo procesados no están ni el de desaparición forzada de persona, ni ejecución extrajudicial, ni tortura. Han transcurrido ya más de 30 días desde que ocurrió el hecho, sin que se haya realizado investigación alguna.

Consideramos imprescindible pasar a una nueva etapa, generar una cultura de denuncia internacional que rompa el silencio histórico, que permita construir una memoria colectiva para el esclarecimiento de la verdad y, utilizando sus propios instrumentos, juzgue a los delincuentes de lesa humanidad. Debemos colocar al Estado mexicano en el banquillo de los acusados, lo que abriría la posibilidad de romper el velo de impunidad, o cuando menos evidenciar la inoperancia y complicidad de todo el sistema jurídico.

Por la dimensión dantesca del escenario; porque no es suficiente visibilizar la tragedia; por el dolor de los deudos; porque no puede haber perdón ni olvido; porque los responsables deben ser castigados; porque es un imperativo ético luchar contra la impunidad, y porque es el Estado mexicano quien aparece como perpetrador de miles de crímenes de lesa humanidad, es que debemos denunciarlo ante el fiscal de la CPI. Esto sería apenas el inicio de una etapa inédita en la lucha social, que por primera vez confrontaría jurídicamente al Estado en el ámbito internacional.

SE SOLICITA A TODOS LOS LECTORES 
QUE ESTA INFORMACIÓN 
SE DIFUNDA AMPLIAMENTE.

INFORMATE!!!

ORGANIZATE!!!

PARTICIPA!!!

 

RECTORES PUBLICAN DESPLEGADO: JUSTICIA PARA AYOTZINAPA

EL MAESTRO ENSEÑA, APRENDE, 

DIALOGA Y CONVENCE CON LA PALABRA

JUSTICIA 

PARA

AYOTZINAPA*

 

RECTORES UNIVERSITARIOS FIRMANTES

Mtro. David Fernández Dávalos, Universidad Iberoamericana

 Dr. Joaquín Flores Felix, Universidad de los Pueblos del Sur

Dr. Jorge Olvera García, Universidad Autónoma del Estado de México

Dr. Alejandro Vera Jímenez, Universidad Autónoma del Estado de Morelos

Rector Romualdo López Zárate de la UAM-Azcapotzalco

Dr. Hugo Aboites, Universidad Autónoma de la Ciudad de México 

*) DESPLEGADO PUBLICADO EN LA  JORNADA EL 8 DE NOVIEMBRE, 2014.

lunes, 17 de noviembre de 2014

NO A LA PROVOCACIÓN

EL MAESTRO ENSEÑA, APRENDE, 

DIALOGA Y CONVENCE CON LA PALABRA

De rebeliones y provocaciones
Víctor Flores Olea

En los días recientes, en relación con el horror de Ayotzinapa, hay dos hechos relevantes que deben señalarse: primero, que dentro de la protesta, que se multiplica en el país, los organismos policiacos del Estado vuelven a echar mano de un viejo recurso: la provocación, con el propósito de desvirtuar o desviar la atención del objetivo principal de la protesta, y de abaratar la misma hasta el punto de que los principales medios de comunicación le otorgan casi mayor importancia a los incidentes de la provocación que a la sustancia de los reclamos. 
Hoy, en casi toda la prensa, están en el mismo nivel los desmanes de los manifestantes (en el Zócalo de la capital, en el aeropuerto de Acapulco, en el centro de Chilpancingo), que el asesinato a mansalva de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, lo cual resulta un grave contrasentido político y moral.
La provocación como recurso policiaco se debe a que la protesta masiva en el país, por los intolerables crímenes de Estado, está sobre todo en manos de los jóvenes y de sus casas de estudio; segundo, son los jóvenes en el país otra vez quienes toman la batuta de la protesta y contra ellos se lanza la provocación como importante efecto distractor de la atención pública, desviando la atención de los crímenes cometidos. 
Los más importantes medios de comunicación se encargan de agitar las aguas para lograr tales efectos de contención y desviación ante los cuales la opinión pública parece estar indefensa. 
Quienes tenemos largo tiempo trabajando en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) conocemos bien antecedentes como éstos, y la persistencia con que son utilizados por los órganos policiacos del Estado para disminuir la presión política.
Digamos que los importantes incidentes ocurridos en varios lugares, como consecuencia de los asesinatos de Iguala (Chilpancingo, Acapulco o la puerta mariana del Palacio Nacional, en el Zócalo), fueron llevados a cabo invariablemente por encapuchados sin identidad y, sobre todo, sin que ningún grupo identificable haya reivindicado hasta ahora tales acciones, lo cual hace pensar que se trata precisamente de actos de provocación para desvirtuar y desprestigiar las legítimas protestas masivas ante los graves hechos ocurridos. 
Y que no se trata de actos de radicales anarquistas, como algunos los han llamado, porque tal denominación además carece de pies o cabeza.
¿Hay radicales que se han comprometido con tales actos de destrucción arbitraria? La lógica elemental sería entonces que tales grupos los reivindicaran y sostuvieran con un mínimo razonamiento para explicar su postura, porque de otra manera es como si no los hubieran llevado a cabo, quedando en una indiferencia o clandestinidad política que no resulta útil en ningún caso, y menos para los mercenarios grupos de choque que consideran actuar con las características de violencia oculta que vemos. 
La real clandestinidad de tales grupos incapaces de presentar o confesar su filiación nos remite, una vez más, a su origen de provocación policiaca o militar. Y, repetimos, tienen un efecto de inhibición o contención de la real protesta.
Un reciente ejemplo en contrario podemos verlo en el caso del Instituto Politécnico Nacional en que, es obvio, el gobierno se ha propuesto mantener la integridad de los protagonistas, y en el cual no se produjo ningún incidente desagradable que pudiera conducir a sospechas desviacionistas, no obstante que de parte de ese instituto nacional se dieron sobre todo al principio manifestaciones de cientos de miles de estudiantes. Aquí tenemos problemas manejados con distinta finalidad por parte del gobierno: en un caso para desprestigiarlos y rebajarlos, en el otro, ¡felizmente!, para mantener viva la tesis de que entre civilizados se puede llegar a acuerdos favorables.
Pero vayamos al meollo no oculto de las masivas protestas que ha presenciado el país en los días recientes. Que corre sobre todo a cargo de los jóvenes estudiantes. Pero en este caso, me atrevería a decir, con una amplitud que rebasa desde luego los límites nacionales y se ha internacionalizado en muchos sentidos. Además de que, por distintas vías, ha rebasado el ambiente estudiantil y magisterial, y comunicado a otros sectores sociales, también a la clase laboral, y a variedad de integrantes de las clases medias que sienten como propia la ofensa criminal y que han reaccionado con una indignación profunda que han hecho suya.
¿Cuánto durará la protesta juvenil y estudiantil? Imposible de predecir, aun cuando sí podría decirse que su solidez dependerá mucho de las alianzas que logren construir, incluso con sectores obreros, lo cual no es fácil, pero tampoco imposible en la medida en que se hagan coincidir en el reclamo otros hechos nacionales de la mayor importancia actual: la desnacionalización o la privatización del petróleo, en general una situación económica profundamente desfavorable a la población de me­nores ingresos y una escandalosa concentración de las riquezas, es decir, la eficiente fábrica de pobres que es el neoliberalismo, cuyo conjunto favorece a la alianza entre sectores y clases, a veces análogos y otras con importantes diferencias entre ellos.
Los hechos sumados de los meses recientes sitúan a las izquierdas del país en un momento en principio favorable, aun cuando tenga dudas de que esa buena situación se refleje también en las izquierdas partidarias. Morena –escucho decir– pudiera ser el partido más favorecido, aun cuando de otro lado me llegan los reproches que se le hacen a todos los partidos: su carácter vertical, dicen algunos.
Existe, en todo caso, una situación de crítica generalizada a la estructura actual de los poderes, y sobre todo a sus rapaces beneficiarios: ¿se modificará en alguna medida la situación? Veremos... (Sábado 15 de noviembre 20:15 horas.)
Peña Nieto llegó con la espada desenvainada… Lo ultimo que faltaba después de los terribles acontecimientos y de la penetración con balas de la fuerza pública en la UNAM, que todos repudiamos y con la cual nos solidarizamos. (Domingo 16 de noviembre, 12:00 horas.)
!!!NO A LA PROVOCACIÓN!!!

4ta. JORNADA GLOBAL EN APOYO A AYOTZINAPA (20 DE NOV.)

EL MAESTRO ENSEÑA, APRENDE, 

DIALOGA Y CONVENCE CON LA PALABRA

Rayuela    RAYUELA

Nadie ha aclarado por qué 
los judiciales del DF iban 
acompañados por funcionarios 
de la UNAM. ¿O no fue así?

Preparativos para el acto nacional del 20 de noviembre
Caminata en el DF en solidaridad con los 43 normalistas de Ayotzinapa
César Arellano García
Periódico La Jornada
Lunes 17 de noviembre de 2014, p. 5
La marcha nacional del próximo 20 de noviembre para demandar al gobierno federal la presentación con vida de los 43 estudiantes de Ayotzinapa partirá de tres puntos del Distrito Federal, junto con las caravanas que padres de familia de los normalistas realizan en diferentes estados.
Ante miles de ciudadanos y universitarios de escuelas públicas y privadas que se sumaron ayer a la marcha en solidaridad con los familiares de los estudiantes, José Solano, quien fue el único orador, señaló que la primera caravana que recorre el norte del país nombrada Julio César Mondrágón Fuentes, se concentrará en la Plaza de las Tres Culturas y partirá hacia el Zócalo junto con estudiantes y profesores de diferentes facultades.
La caravana del sur, denominada Daniel Solís Gallardo, saldrá del Monumento a la Revolución hacia el mismo punto. Estará acompañada por organizaciones campesinas y sindicales. La caravana estatal que se encuentra en Guerrero marchará del Ángel de la Independencia hacia el primer cuadro de la ciudad de México. Está última partirá a las 17 horas, mientras que las dos primeras lo harán a las 18.
‘‘Hoy nuestras acciones son legítimas porque llevamos muchos días esperando a nuestros compañeros, así también como sus padres y sus madres han estado esperando el regreso de sus hijos. Hoy debemos de luchar por la presentación con vida de los 43 y de los miles de desaparecidos que hay en México; es el momento de sumarnos y que no haya indiferencia.
‘‘Es un lucha conjunta porque no podemos permitir otro desaparecido más. No más presos políticos ni la privatización de la educación. Queremos que se respeten nuestros derechos humanos y que no se vuelvan a repetir estos lamentables hechos, porque es muy grande el dolor que sentimos al despertar todos los días y no saber nada de nuestros compañeros. El gobierno federal quiere cerrar el caso diciendo que están muertos, lo cual no aceptamos’’, señaló Solano, estudiante de Ayotzinapa..

Anuncian
bloqeo pacífico al AICM para el jueves
Emir Olivares Alonso
Periódico La Jornada
Lunes 17 de noviembre de 2014, p. 8
Tras una larga sesión que se prolongó hasta altas horas de la noche del sábado, jóvenes de varias escuelas de educación superior discutieron las acciones para las siguientes semanas con la finalidad de seguir demandando justicia por el ataque a los estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero.
Reunidos en asamblea interuniversitaria en el plantel San Lorenzo Tezonco de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), los jóvenes acordaron que el próximo 20 de noviembre realizarán un bloqueo al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, a partir de las 10 de la mañana. Aseguraron que esta acción será de carácter pacífico, y se realizará con contingentes que saldrán de los cuatro puntos cardinales de la ciudad.
Esta acción generó varios disensos entre los representantes de las más de 42 escuelas y facultades que participaron en la asamblea, pues un importante sector se oponía a la realización de dicho bloqueo. De acuerdo con asistentes a la reunión, tales diferencias generaron momentos de tensión en la asamblea. Al final, esta acción fue aprobada con 15 votos en favor, tres en contra y 24 abstenciones.
Los jóvenes universitarios también acordaron generar las condiciones en sus escuelas para que ese mismo 20 de noviembre éstas se puedan sumar al paro nacional convocado por diversas organizaciones en solidaridad con Ayotzinapa, así como participar en el Encuentro Nacional de las Resistencias –que se efectuará ese día en la sede del Sindicato Mexicano de Electricistas– y por la tarde acudir al recibimiento de los familiares de los normalistas, que concluirán las caravanas que realizan por el país.
Acordaron que el 30 de noviembre acudirán a la normal de Ayotzinapa, donde se realizará el Congreso Nacional Estudiantil; se sumarán al paro nacional del primero de diciembre, y el 6 de ese mismo mes realizarán una toma de la ciudad de México.


La marcha que partió del Ángel a las 16:30 horas, y que tenía como destino final el Zócalo, cambió de rumbo hacia el Monumento a la Revolución, ya que los participantes argumentaron que las autoridades colocaron vallas en el perímetro de la Plaza de la Constitución y que estaba resguardada por elementos del Estado Mayor Presidencial.
Durante el recorrido, en el que participaron estudiantes de las universidades Nacional Autónoma de México, Instituto Politécnico Nacional, Autónoma Metropolitana, de las Facultades de Estudios Superiores Aragón, Acatlán, Colegios de Ciencias y Humanidades, preparatorias, algunas universidades privadas, colectivos de la diversidad sexual, así como padres de familia acompañados por sus hijos, exigieron la renuncia del presidente Enrique Peña Nieto y castigo a los responsables del ataque contra los normalistas la noche del 26 de septiembre en Iguala, donde fueron asesinadas seis personas, entre ellas tres estudiantes de la normal de Ayotzinapa, 20 más resultaron heridas y de otras 43 se desconoce su paradero.
Al grito de ‘‘¡Vivos se los llevaros, vivos los queremos!’’, los asistentes cargaban banderas nacionales teñidas de negro en señal de luto, así como pancartas con las leyendas ‘‘¡#ya me cansé de este pinche gobierno!’’, ‘‘¡#renuncia EPN!’’, ‘‘¡No más violencia, muertos o desaparecidos!’’ y ‘‘¡Fuera granaderos de la UNAM!’’. Al contingente se sumó la activista Norma Andrade, del colectivo Nuestras Hijas de Regreso a Casa.
A la altura de Insurgentes, muy cerca del Senado, un grupo de jóvenes con el rostro cubierto comenzó a realizar pintas a pesar de que una señora los enfrentó y les gritó que la marcha era pacífica y si querían estar en el contingente no hicieran desmanes; el regaño no importó a ese grupo.

MESURA Y CONTENCIÓN, NECESARIAS (DESPUÉS DEL INGRESO DE LA POLICIA A C. U.)

EL MAESTRO ENSEÑA, APRENDE, 

DIALOGA Y CONVENCE CON LA PALABRA

Mesura y contención, necesarias

lun, 17 nov 2014 07:49

La estabilidad y la paz social del país pasan por una circunstancia de precariedad sin precedente en décadas. Se multiplican los descontentos, las reivindicaciones y las movilizaciones de una sociedad golpeada y agredida en forma sostenida y en muchas formas –agresiones a comunidades, políticas antilaborales, brutalidad policial, abandono de la seguridad, educación, salud, la corrupción persistente, entre otras– y la institucionalidad enfrenta una creciente y generalizada disfuncionalidad. En este contexto, los conflictos adquieren aguda explosividad y, en el espíritu de evitar una dislocación nacional mayúscula, es necesario que todos los actores y fuerzas sociales actúen con cautela, responsabilidad, contención y mesura.
Incidentes que en otras condiciones tendrían relevancia menor pueden adquirir dimensiones de conflicto grave. Un ejemplo de ello es el episodio del sábado pasado en la sede de Ciudad Universitaria (CU) de la UNAM, cuando elementos de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) incursionaron frente al auditorio Che Guevara para realizar “diligencias” relacionadas, según la versión de la dependencia, con la denuncia de un celular robado. Lo que habría podido culminar como intercambio de hostilidades verbales entre agentes de la procuraduría capitalina y jóvenes en asamblea degeneró, en cambio, en confrontaciones que dejaron un estudiante herido de bala, un policía severamente golpeado (el propio agresor) y, posteriormente, en la destrucción del vehículo de los funcionarios judiciales, choques entre estudiantes y granaderos, severos cuestionamientos a la autoridad del Distrito Federal y a la rectoría de la máxima casa de estudios, un clima de zozobra, una grave afectación vial en el sur de la ciudad y un mando de la procuraduría capitalina separado del cargo.
Tras la confrontación inicial, la PGJDF emitió un comunicado inverosímil en el que, además de afirmar que la averiguación que realizaban sus elementos en Ciudad Universitaria estaba relacionada con una denuncia por robo de celular, señalaba que el agente agresor realizó “disparos al aire” al sentirse cercado por los jóvenes, sin preocuparse por explicar cómo tales disparos pudieron herir a un muchacho en el muslo (herida que, afortunadamente fue tangencial) o alcanzar a una perra. Asimismo, la dependencia aseguró que sus elementos iban “acompañados de un abogado de la UNAM”. Rectoría, por su parte, ratificó casi punto por punto la versión de la procuraduría capitalina y llamó al esclarecimiento de los hechos.
Ayer, el secretario de Gobierno del Distrito Federal, Héctor Serrano, ofreció, en nombre de la autoridad capitalina, “su más sentida disculpa” a la comunidad universitaria, a sus autoridades y a la opinión pública por la intromisión policial, y anunció el inicio de una acción penal contra el policía agresor y la separación del cargo del director de la zona sur de la PGJDF, Luis Martín Rodríguez, para deslindar su eventual responsabilidad en los hechos. A su vez, el rector José Narro aceptó la disculpa, pidió que hechos como el del sábado “no se repitan” e informó que la UNAM demandará al policía que disparó su arma dentro del campus.
Las rectificaciones de cualquier autoridad son saludables y apreciables, pero las referidas tienen un defecto inocultable: ni el gobierno capitalino ni la rectoría de la UNAM explican qué ocurrió ni por qué, tampoco aclaran su súbito cambio de postura. Con ello, lejos de contribuir a apaciguar los ánimos, introducen factores adicionales de incertidumbre y sospecha y abonan, por tanto, a la crispación creciente.
Tampoco resulta positivo ni edificante el mensaje nacional emitido ese mismo sábado por el presidente Enrique Peña Nieto tras su regreso al país, en el cual evocó la posibilidad de recurrir a la represión para contener protestas que no siempre se realizan en forma pacífica.
Cabe señalar, en este punto, que la exasperación social imperante tendría que desactivarse con acciones claras y eficientes para dar con el paradero de los 43 normalistas que fueron capturados y desaparecidos por policías municipales de Iguala el 26 de septiembre pasado, así como por actos de gobierno orientados a resolver las causas del descontento.
Las amenazas de recurrir a la violencia de los cuerpos del orden no sólo no contribuye a calmar los ánimos sino que se convierten en un agravio adicional para una sociedad harta de la ineficiencia, la simulación, la omisión y el encubrimiento que han caracterizado a las reacciones oficiales desde esa fecha dolorosa. Por añadidura, la advertencia de Peña, lejos de comunicar firmeza y solidez institucional, constituyen una señal de insoslayable debilidad política, es decir, dejan ver el agotamiento de los medios ordinarios de gobierno.
En suma, cabe esperar que autoridades, sectores, movimientos y sociedad en general moderen las animadversiones, se empeñen en conducirlas por vías pacíficas y legales, además de abstenerse de acciones y alocuciones que pudieran conducir a un incendio generalizado del país.

INGRESO DE POLICIAS A C. U.

EL MAESTRO ENSEÑA, APRENDE, 

DIALOGA Y CONVENCE CON LA PALABRA

Ingreso de policías a CU, hostigamiento ante movilizaciones: alumnos

lun, 17 nov 2014 17:37
México, DF. Estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras rechazaron la incursión de policías ministeriales el sábado pasado a Ciudad Universitaria.

En conferencia, dieron a conocer un posicionamiento de la asamblea interuniversitaria en el que afirman que el ingreso de agentes ministeriales a Ciudad Universitaria “es parte de un hostigamiento contra la movilización estudiantil en su conjunto”.

Anunciaron que este martes la Facultad de Filosofía y Letras estará abierta y funcionará de manera cotidiana, rechazaron la violencia de cualquier tipo y denunciaron que en días pasados autoridades de esta entidad han filmado varias de sus asambleas sobre el caso Ayotzinapa, pues inclusive hallaron una cámara con inventario de la UNAM, por lo que la directora de esa facultad se comprometió a realizar las investigaciones necesarias.

Por otra parte, los jóvenes con los rostros cubiertos que desde ayer se mantienen en la puerta de Rectoría han bloqueado todos los accesos del inmueble con diversos objetos con la intención de que mañana no puedan reanudar labores los trabajadores de este espacio.

Mantienen barricada en entrada de Rectoría de UNAM

lun, 17 nov 2014 09:27
México, DF. Jóvenes que cubren sus rostros se mantienen frente a la puerta de la Rectoría de la UNAM sin al momento dar razones para ello.
Se trata de 15 personas que se instalaron en este lugar desde ayer, luego de la “marcha por la defensa de la autonomía”, convocada a través de redes sociales y a las que se sumaron unos 2 mil estudiantes de la UNAM y otras casas de estudio para repudiar la incursión de la policía del Distrito Federal a Ciudad Universitaria.
Los jóvenes con los rostros cubiertos han colocado diversos objetos a modo de barricadas, como tablas, sillas, botes de basura, señalizaciones de tránsito, entre otras. Además de que durante la madrugada encendieron una fogata.
El sábado varios elementos de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal ingresaron al campus universitario para tomar fotografías de un grupo de jóvenes que se encontraba cerca de la Facultad de Filosofía y Letras.
Al percatarse de ello, los universitarios reclamaron a los elementos judiciales e intentaron perseguirlos, al verse casi casi alcanzado uno de ellos accionó su arma de fuego e hirió a un joven en la pierna. En principio las autoridades capitalinas dijeron que se trataba de un investigación que los agentes realizaban debido a una denuncia por el robo de un teléfono celular.
Los sujetos abandonaron un automóvil en el campus, donde los jóvenes hallaron una credencial del agresor que lo acreditaba como elemento de la Policía Judicial del Distrito Federal.
Esto causó que el mismo sábado, horas más tarde jóvenes y granaderos se enfrentaran por varios minutos en las inmediaciones de Ciudad Universitaria.
Esta tarde estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM citaron a una conferencia de prensa para dar una posición sobre estos hechos.

Narro: indeseable, toda presencia de la policía en la UNAM

dom, 16 nov 2014 19:44
México, DF. El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro Robles, aseguró que la presencia de elementos policiacos en instalaciones de la institución es indeseable. “Quiero pronunciarme en torno a la autonomía de nuestra institución. Al respecto, quiero ser claro y contundente. No es deseable la presencia de la fuerza pública en nuestras instalaciones. No forma parte de nuestra normalidad”, dijo.
La noche del domingo, el rector de la máxima casa de estudios dio un mensaje ante representantes de los medios de comunicación en la Casa de las Humanidades de la UNAM, ubicada en Coyoacán, en el que fijó su posición por los sucesos del sábado, cuando un elemento de la Policía de Investigación del Distrito Federal abrió fuego contra varios jóvenes universitarios, lesionando al menos a uno de ellos.
Dijo que si bien recibía con “satisfacción” el pronunciamiento que ayer mismo hizo el secretario de Gobierno capitalino, Héctor Serrano –donde ofreció disculpas a la comunidad universitaria por los hechos–, también solicitó a las autoridades del Distrito Federal, de manera respetuosa pero puntual, “que no se repitan hechos como los registrados ayer (sábado) en Ciudad Universitaria”.
Informó además que la UNAM presentó una denuncia por los hechos y confió en que el resultado de las investigaciones conduzca al deslinde de responsabilidades y a que se sancione a quienes resulten responsables.
Durante su mensaje, al que asistieron algunos de sus colaboradores más cercanos, y en el que no aceptó preguntas, Narro Robles también se refirió a la situación que hoy enfrenta el país, en particular tras el ataque contra los normalistas de Ayotzinapa (que dejó seis personas asesinadas y 43 estudiantes de la normal desaparecidos).
En este sentido, el rector llamó a la comunidad universitaria a manifestarse en paz para demandar justicia, y propiciar que la vida académica de la UNAM prosiga con normalidad.
“Desafortunadamente en las semanas recientes la sociedad mexicana ha vivido hechos a todas luces reprobables. Algunos de ellos han costado vidas, lesionado personas, generado desapariciones y afectado el patrimonio y los derechos de terceros. Se ha trastocado la vida normal de nuestra sociedad.
“Con toda razón existe un sentimiento de indignación, dolor e inconformidad. En varias ocasiones me he manifestado al respecto. He reprobado la conducta delictiva y permisiva de servidores públicos, he exigido el esclarecimiento de los hechos y el castigo de los responsables, y me he solidarizado con los afectados y sus familiares. De igual manera me he pronunciado por la necesidad de impulsar un cambio profundo en la sociedad. Un cambio sin violencia que asegure que hechos como los de Iguala no se registren nunca más en el país”, dijo.
Expresó que son varios los asuntos que le preocupan, en primer lugar la integridad física y moral de todos los integrantes de la comunidad universitaria. Por ello, los exhortó a rechazar la violencia y a ejercer las manifestaciones en apego al derecho.
“En segundo lugar, me refiero al funcionamiento de la universidad. El cumplimiento pleno de la vida académica de nuestra institución debe preservarse. Es indispensable que se entienda que son enteramente compatibles la protesta universitaria no violenta y el desarrollo de nuestro trabajo. Cuidar ese equilibrio es mi compromiso, pero se requiere de la participación de la comunidad para lograrlo. Todas las expresiones no violentas son admisibles, y nuestra labor cotidiana es indispensable.”
Asimismo, reconoció que la universidad y el país transitan por un “momento complejo”, por lo que exhortó a todos los universitarios a mantenerse dentro del marco de la ley, y a que dentro de la normalidad académica sigan con atención el desarrollo de los acontecimientos.
“Ejerzamos la libertad de expresión sin violencia de ninguna naturaleza (...) De la misma manera invito a la sociedad mexicana a hacer una pausa, a reflexionar sobre el futuro, a valorar el papel de la vida institucional de nuestro país, a fortalecer las entidades públicas como la UNAM, que tanto esfuerzo han costado a muchas generaciones de mexicanos, y a rechazar la violencia sin sentido que sólo causa más daño.”
El mismo sábado 15, la oficina de Comunicación Social de la UNAM emitió un comunicado sobre los hechos de esa mañana. A continuación, el mensaje íntegro:
“Con relación a los hechos registrados alrededor del mediodía de hoy (sábado) en las inmediaciones de la Facultad de Filosofía y Letras, la Universidad Nacional Autónoma de México informa:
“1. Integrantes de la agencia especializada de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, ubicada en el Metro Universidad, se presentaron en compañía de personal de la Unidad de Apoyo Jurídico de la UNAM para el desahogo de una diligencia en los alrededores de la Facultad de Filosofía y Letras. En el lugar discutieron con un grupo de personas que reclamaron su presencia, lo que derivó en un altercado en el que un servidor público de la dependencia capitalina detonó su arma de fuego y lesionó a un estudiante.
“2. Momentos después, el grupo que se encontraba en el auditorio Justo Sierra persiguió al funcionario, y algunos de sus integrantes lo lesionaron.
“3. La Universidad lamenta profundamente el altercado y condena cualquier hecho de violencia, independientemente de quién lo genere; estará pendiente del deslinde de responsabilidades correspondiente que se deriven de este hecho.”

Ofrece disculpas el GDF por actuación de policía en CU

dom, 16 nov 2014 16:51
México, DF. El Gobierno del Distrito Federal ofreció a la comunidad universitaria, a sus autoridades y a la opinión pública “su más sentida disculpa” por la intromisión que elementos de la procuraduría capitalina y de seguridad pública hicieron en la máxima casa de estudios el pasado sábado; y garantizó que se actuará con estricto apego a la ley.
En una conferencia de prensa de dos minutos y medio, donde no se permitió ninguna pregunta, el secretario de Gobierno, Héctor Serrano, afirmó que el Gobierno refrenda su respeto a la autonomía universitaria.
Anunció que se ejercitará acción penal en contra de la policía de investigación Luis Javier Aguinaga Saavedra, involucrado en las lesiones producidas a un estudiante de esa institución educativa, por los delitos de abuso de autoridad y lesiones.
Acompañado del procurador capitalino, Rodolfo Ríos Garza, y del secretario de Seguridad Pública, Jesús Rodríguez Almeida, informó que el director general de la zona sur, Luis Martín Rodríguez, fue separado de su cargo, y se realizará una investigación exhaustiva para deslindar la responsabilidad correspondiente.
"El Gobierno de la Ciudad ofrece a la comunidad universitaria, a sus autoridades y a la opinión pública su más sentida disculpa por los hechos acontecidos y garantiza que se actuará con estricto apego a la ley, refrendando su respeto a la autonomía universitaria, así como su más alto reconocimiento a tan prestigiada casa de estudios", agregó Serrano.

La Universidad Nacional Autónoma de México dijo el sábado en un comunicado que integrantes de la agencia especializada de la Procuraduría General de Justicia del DF, junto con personal de apoyo jurídico de la casa de estudios, acudieron a una diligencia en CU.

La Procuraduría ofreció una versión similar y dijo que la diligencia se realizaba por la denuncia del robo de un celular.


Queman carritos de súper con basura en bloqueo a Eje-10, junto a CU

dom, 16 nov 2014 18:30
México, DF. Con botes de basura y carritos de súper a los que prendieron fuego, un grupo de personas con los rostros cubiertos bloqueó esta tarde el Eje 10-Sur, casi esquina con avenida Universidad.
Los hechos ocurrieron poco después de las 17 horas, cuando personas que se identificaron como estudiantes tomaron los carritos de un Superama para colocarlos en la avenida. Esto detuvo la circulación en la zona y generó desconcierto entre los transeúntes y clientes de la tienda, quienes prefirieron retirarse del lugar.
Los negocios de la zona cerraron sus cortinas debido a la presencia de estas personas.
Poco después, elementos de la policía capitalina llegaron al lugar y mientras descendían de sus vehículos, los presuntos manifestantes aprovecharon para huir.
La gasolinería que se encuentra en el punto mencionado también sufrió daños en estanterías y parte de sus instalaciones.

Concluye en CU marcha de protesta por estudiantes heridos

dom, 16 nov 2014 12:40
México, DF. Las cerca de mil 500 personas que llegaron a la explanada de rectoría de la UNAM luego de marchar por el circuito interior de Ciudad Universitaria en protesta por los hechos de ayer sábado cuando un agente de la Procuraduría General de Justicia del DF lesionó por arma de fuego a dos estudiantes, ya se retiraron del lugar casi en su totalidad.
Sin embargo, algunos asistentes se dirigieron hacia un supermercado ubicado en Avenida Universidad y Eje 10. Esta última arteria fue bloqueada con carros de supermercado. Mientras que en rectoría, el acceso principal de la Torre fue cubierta por tablas de triplay
Antes de eso, una veintena de encapuchados comenzaron a realizar pintas en la entrada principal de ese inmueble, mientras que una mayoría resaltaba a gritos que la movilización era completamente pacífica y rechazaban cualquier manifestación de violencia, lo que por momentos generó tensión en la protesta.
El mitin que tendría como objetivo "definir acciones" por el suceso de ayer ocurrido en el perímetro de la Facultad de Filosofía y Letras; quedó relegado al suscitarse una discusión entre quienes resaltan el diálogo y personas encapuchadas que sostienen pasar directamente a las acciones.
"Fuera porros", gritaba la mayoría de asistentes a los jóvenes con rostro cubierto quienes en diferentes momentos trataron de romper los vidrios de los ventanales del recinto universitario. Cuatro encapuchados saltaron a la terraza de ese edificio, debajo del mural norte de Siqueiros y fueron increpados por los manifestantes al reiterarles que la movilización es pacífica.
Esta tensión originó que un grueso de los manifestantes comenzara a retirarse del lugar, aunque muchos otros permanecieron ahí ante las amenazas de unos de "tomar" Rectoría.
Estudiantes de la Facultad de Derecho pidieron no estigmatizar a los "anarquistas", pero también resaltaron que no comparten sus métodos, por lo que propusieron un cerco a rectoría el miércoles próximo.
Los encapuchados insistieron en romper los vidrios y en respuesta a los reproches de los que aún permanecen en el sitio respondieron: "esto no es violencia. La violencia es del Estado. Si no les gusta, lárguense". Unos jóvenes con el rostro descubierto se plantaron frente a ellos para intentar evitarlo.
La marcha inició en las inmediaciones de la estación del Metro Copilco y desde ahí arrancó la protesta que cruzó por las Facultades de Medicina, Odontología, Economía, Derecho, Filosofía y se encaminó finalmente a Rectoría, y la cual se sumaron grupos del IPN, de la UAM y de la UACM, así como maestros y padres de familia.
Antes de llegar a la explanada, a su paso por el auditorio "Che Guevara" se hizo un alto en el avance. Los jóvenes que mantienen ocupado ese espacio propusieron abrir un debate en ese recinto para "definir acciones", pero su invitación fu rechazada.
Una vez que la marcha llegó a la explanada de Rectoría se comenzó a organizar un diálogo, aunque una veintena de personas con los rostros cubiertos se posaron frente a la puerta principal de la Torre y comenzaron a hacer pintas.
Durante todo el trayecto hubo presencia de algunas personas enchapuchadas, quienes en algún momento han pedido a los medios que dejen de grabar, sin embargo, la mayoría de los participantes no dejó de insistir en su rechazo a una movilización violenta.
En las inmediaciones del campus universitario se observó desde temprano presencia de numerosos grupos del cuerpo de granaderos, particularmente en Insurgentes y Eje 10 Sur.
Jóvenes de la UNAM han instalado barricadas; una en la Facultad de Economía y otra en Filosofía y Letras. La protesta va acompañada con gritos de "Narro, escucha, exijo tu renuncia", así como consignas para pedir justicia por el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos.

Hieren de bala a estudiante en CU; el agresor, presunto miembro de la PGJDF

sáb, 15 nov 2014 14:21
México, DF. Un estudiante de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) resultó herido de bala en la pierna en un incidente ocurrido dentro de Ciudad Universitaria este sábado, al parecer cometido por un servidor público de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF).
En entrevista con La Jornada, un testigo de los hechos, compañero del joven herido, narró que aproximadamente a las 13:30 horas un automóvil con varias personas a bordo ingresó al campus universitario.
Del vehículo descendieron varias personas que empezaron a tomar fotos, y cuando algunos estudiantes presentes en el lugar les preguntaron quiénes eran, una de las personas comenzó a golpear a quienes lo cuestionaron, sacó un arma de fuego y disparó.
“Estábamos en el circuito de Ciudad Universitaria a la altura del pasillo de la Biblioteca Central. Un compañero de la carrera de Historia, que se llama Miguel Ángel Órdaz, recibió un balazo en la pierna. Después de eso, estos hombres se fueron hacia Insurgentes”, detalló el testigo.
El estudiante herido ya recibió atención por parte de una ambulancia del escuadrón de rescate y urgencias médicas del Distrito Federal y fue llevado después a un hospital.
Hasta el momento se desconoce cuál es su estado de salud.
De acuerdo con el testigo del incidente, el agresor dejó en el lugar una credencial que lo acredita como Rodolfo Lizárraga Rivera, oficial secretario del Ministerio Público de la PGJDF. Esta persona, dijo, abrió fuego alrededor de cinco o seis veces y en el lugar quedaron los casquillos percutidos que lo comprueban.
Área donde ocurrieron los hechos, sin ser reguardada
A más de cuatro horas de ocurrido el incidente violento en Ciudad Universitaria, en el cual un presunto funcionario de la Procuraduría capitalina hirió de bala a dos jóvenes, el área donde ocurrieron los hechos sigue sin ser resguardada por ninguna autoridad.
Aunque los hechos habrían ocurrido aproximadamente a las 12:30 de la tarde, a las 17 horas sigue sin haber presencia de Auxilio UNAM ni de la policía.
Debido a ello, cualquier persona puede estar alrededor de la escena donde ocurrieron los disparos. Incluso, hay un par de casquillos tirados en el suelo, adentro de un círculo marcado con piedra, pero sin ningún tipo de medida de seguridad para resguardar las evidencias.
Ante ello, grupos de jóvenes asumieron la tarea de custodiar la zona y poner objetos en el circuito universitario para impedir el paso de vehículos.